TV3 oculta que Sastre asesinó a Bultó

El Pleno del Consejo Audiovisual de Cataluña ha aprobado con tres votos en contra (el de las consejeras Carme Figueras y Eva Parera y el mío) y tres votos a favor (gracias al voto de calidad del presidente del Consejo) un acuerdo que básicamente señala que no queda demostrado que quién fue condenado por el brutal asesinato del industrial José María Bultó, al adosarle una bomba en el pecho para conseguir 500 millones de pesetas fuera, en realidad, quién lo mató. Eso no lo dice la Audiencia Nacional ni el Tribunal Supremo, no. Eso lo dice el Consejo Audiovisual de Cataluña… con un par. De este modo tan peculiar, el CAC exculpa al periodista Xavier Grasset y al programa Más 324 del Canal 3/24 de TV3 por faltar a la verdad diciendo que “a raíz de la muerte del industrial José María Bultó (Carles Sastre) fue detenido, encarcelado en junio del 77″.  Desde mi punto de vista,  la presentación y la entrevista a Carles Sastre hecha por Grasset, constituye una manipulación del lenguaje, una tergiversación de unos hechos históricos y cuestionan el principio de veracidad que debe ser siempre un principio rector de un medio de comunicación, en especial si se trata de un medio público.

La realidad es que José María Bultó no murió de una gripe, ni de un accidente de tráfico. La realidad, como ha quedado probado por sentencia judicial firme es que Carles Sastre fue detenido y encarcelado por el brutal asesinato. Emplear el término “muerte”, como hizo Grasset,  desvirtúa los hechos, ya que el término “muerte” no conlleva necesariamente una acción directa y violenta en el fallecimiento del señor Bultó. Banalizar un asesinato al no considerarlo como tal es impropio de una Televisión Pública.

Además, el periodista de la Televisión de Cataluña afirmó que “Carles Sastre ha sido el preso político de Terra Lliure que más años ha pasado en la cárcel” sin mencionar, aunque fuera de pasada, que, en realidad, Sastre fue detenido y condenado por un delito común. Que el CAC, en su acuerdo, justifique que TVC se refiera a Sastre como “preso político” equiparando como así lo hace con Nelson Mandela resulta del todo inadmisible en democracia.

Ahora bien, lo más sorprende de la decisión del CAC es que para exonerar a Grasset y a Televisión de Cataluña de cualquier tipo de responsabilidad se ha utilizado un auto de la Audiencia Nacional del año 2010, referido a otro de los procesados, Jaume Martínez Vendrell, diciendo que si Sastre hubiera recurrido su sentencia –cosa que no hizo- podría haberse llegado a dudar de su participación en estos hechos. El CAC, por primera vez en su historia, recurre a la ficción legal de concluir, por su cuenta y riesgo, que es lo que hubiera resuelto un tribunal en una hipotética demanda que nunca se presentó, todo para justificar que TVC actuó correctamente…